EL COR DE LES APARENCES - Bloc de Manuel Delgado

"Avui ja no es fa, pro jo ho faria" (Joan Salvat-Papasseit)

divendres 24 de maig de 2013

SÓC TANCAT AL RECTORAT DE LA UNIVERSITAT DE BARCELONA AMB ALTRES PROFESSORES I PROFESSORS. S'AGRAIRÀ RECOLZAMENT

ÚLTIMA HORA: EL RECTOR HA AUTORITZAT EL DESALLOTJAMENT. HA VINGUT LA POLICIA I ENS N'HA INFORMAT.
23,15 - L'ASSEMBLEA HA DECIDIT MANTENIR LA TANCADA
3.30 - ESTAN DESALLOTJANT!!!
http://desobeimub.wordpress.com/

Treballadors/es i estudiants de la Universitat de Barcelona acaben d'ocupar l'espai del Rectorat UB per mostrar un posicionament conjunt davant el desmantellament que la universitat pública està  patint.

Ens dirigim a la Secretaria General d'Universitats i a l'Equip de Govern de la UB amb un posicionament ben clar:

- Ens oposem a qualsevol mesura de reducció de personal docent i PAS i a la precarització dels llocs de treball. No acceptem cap acomiadament ni no renovacions de contractes.
- Exigim la derogació de les mesures que han implicat i que impliquin la pujada de taxes de matrícules i reducció d'ajudes econòmiques per subvencionar-les, que exclouen  de l'educació superior a un gruix majoritari dels estudiants per raons únicament econòmiques.
- Exigim transparència en els pressupostos de la universitat.
- Exigim la comunicació de les decisions  i les condicions que afecten la continuïtat laboral de treballadors i treballadores i del estudiantat a la universitat.
- Proposem el reconeixement de les assemblees com a espais reals de debat, comunicació i presa de decisions, i exigim per això, l'alliberament d'hores lectives que permetin l'encontre real i efectiu entre professorat, alumnat i PAS.

La lluita és conjunta i els nostres objectius són col·lectius; és per això que fem una crida a la mobilització a tota la comunitat universitària, demanant el vostre suport i la unió a aquesta acció que ens fa més visibles, més fortes, i que pretén fer escoltar la nostra veu.

ES FA UNA CRIDA A QUE TOTHOM VAGI CAP AL RECTORAT! LA LLUITA CONTINUA!




La Mirada Anterior - "Ónibus 174", José Padilha i Felipe Laceda (2002). Divendres 24/5, 21,30, Flor de Maig


dijous 23 de maig de 2013

"Abertzales de Madrid", billete publicado en El Periódico de Catalunya el 16/9/1993


Billete publicado en El Periódico de Catalunya el 16 de septiembre de 1993

ABERTZALES DE MADRID
Manuel Delgado

Como para ilustrar el lúcido artículo que Josep Pernau publicaba ese día en estas mismas páginas, un conocido rotativo de derechas de la capital del Estado le dedicaba el domingo pasado portada, editorial y reportaje de tres páginas al imaginario problema de la persecución que padecen los castellanoparlantes en Catalunya, un grave asunto que hace tiempo parece preocuparle mucho a quienes se lo han inventado, es decir la prensa abertzale madrileña.

La dimensión concedida a tan fantasioso conflicto y el tono completamente alucinado de su planteamiento es sobremanera inquietante. Viene a añadirse al ambiente de histeria nacionalista generalizada que se respira fuera de Catalunya y supone un paso adelante en el radicalismo de quienes, a veces disfrazados de populismo pseudoizquierdista, están dispuestos a cualquier cosa en defensa de la España una, grande y libre.

Porque nunca se repetirá con la suficiente insistencia. Es cierto que en España existe un problema de nacionalismo exacerbado, pero no del que tiene como escenario Barcelona o Bilbao sino del que hoy se vocea desde Madrid en nombre de la democracia constitucional española. Porque está históricamente demostrado: cuando lleva las de perder, el abertzalismo español no es de tiro en la nuca sino de tanques en la calle.


Dos temes bluegrass i una mica de clogging presos de la pel·lícula "Appalachian Journey" (1991), com homenatge de record a Alan Lomax


Jo crec que mai es farà prou l’elogi d’ALAN LOMAX, un dels homes que ha fet més per recollir i filmar expressions de música tradicional d’arreu del món, també de Catalunya i Espanya. Jo mateix he anat penjant a l’emule les gravacions que va fer aquí als anys 50, recollides en una capsa amb cinc lps i que vaig trobar al Mercat de Sant Antoni fa temps. Com a cineasta va fer documentals molt interessants, com aquest APPALACHIAN JOURNEY (1991), sobre les expressions musicals dels hillbillys –el terme una mica despectiu amb que s’ha conegut als habitants dels Apalatxe, la cordillera que recorre tot l'est dels Estats Units– la old time music, de la que se’n derivarà als anys 30 i 40 el bluegrass. Trobareu un bon grapat d'expressions de virtuosisme amb el banjo o el fiddle –el típic violí que es toca a la zona–, i també d’exhibicions de square dance, buck dance o clogging, tant blancs com negres. És molt, molt interessant, sobre tot per com aquesta música barreja melodies angleses i escoceses amb ritmes i instruments africans, com el mateix banjo.

La peli sencera l'he penjat a youtube.com/watch?v=MXh8SDp0H-EI aquí us deixo una mostra, amb una mica de clogging  i dues interpretacions a càrrec de The Heights of Grass i de The Golden Grass Band. Que us aprofitin.


dimecres 22 de maig de 2013

Els cartells de Maria Pons - Tercer Dijous a la Reina - 2a. edició Euskaleidoskopio - 23/5/13



"Estado de excepción", artículo publicado en El Periódico de Catalunya el 17/1/2001


ESTADO DE EXCEPCIÓN
Manuel Delgado 

El informe anual que SOS Racisme hizo público ayer invita a hacer un balance de la aplicación de la Ley de Extranjería ya no negativo, sino de alarma ante lo que está suponiendo un grave compromiso para la homologación de España como Estado democrático y de derecho. De entrada, no se ve que ninguno de los aspectos del llamado «problema de la inmigración» con los que presuntamente se iba a acabar haya hecho otra cosa que agudizarse. Es más, se puede intuir que la voluntad de la ley nunca fue detener el supuesto aluvión de inmigrantes ilegales, sino asegurar que los que no iban a dejar de llegar permaneciesen a merced de las inclemencias de un mercado laboral atroz. La ley 8/2000 se ha comportado finalmente como una colosal máquina legal de producir ilegales.

De entrada, el documento sobre la inmigración en Catalunya que acaba de ser aprobado por unanimidad en el Parlament es, en casi todos sus contenidos, incompatible con el trato legal que reciben los extranjeros en España. El Informe 2001 de Amnistía Internacional acaba de denunciar el aumento de casos de vejaciones, agresiones y torturas contra extranjeros en situación irregular en el país, como resultado de la acción o la pasividad de los cuerpos de seguridad del Estado, incluyendo a los mossos d´esquadra. Para miles de nuestros vecinos España es un regimen policial en que rige el toque de queda y el estado de excepción, un país en que se puede ser detenido sin asistencia jurídica, confinado en centros de detención infames, sometido a un trato degradante y deportado sin garantías.

Y lo peor es que nuestra legislación actual y la manera como se está aplicando nos deja al margen del modelo de Europa democrática en gestación. Ya no se trata de las reiteradas acusaciones de inconstitucionalidad y de vulneración de la Declaración Universal de los Derechos Humanos aprobada por la ONU en 1948, cuyos artículos 2, 7 y 20 son ilegales en España. Además, la legislación española en materia de extranjería nos coloca de espaldas a los referentes que están orientando la construcción europea por lo que hace a los derechos de los residentes en los países de la Comunidad. Hace pocos días, la mayoría absoluta del Partido Popular propiciaba que el Parlamento español se negase a ratificar tres de los protocolos del Convenio Europeo de Derechos Humanos, firmado en Roma en noviembre de 1950.

España no asume aspectos de ese acuerdo internacional que han firmado países como Albania, Ucrania, Rusia o Rumania. Como el protocolo número 4, de 1963, que prohibe deportaciones masivas como las que se están produciendo ahora mismo. O el número 7, de 1984, sobre garantías de procedimiento jurídico que los inmigrantes indocumentados no disfrutan entre nosotros. Por último, no se ha suscrito el protocolo número 12, solemnemente aprobado el pasado noviembre con motivo del cincuentenario del Convenio de Roma y en que se obliga a la Administración a proteger a toda persona de la discriminación racista de que pudiera ser víctima. Todo esto sin contar con los problemas que provocará sin duda la toma en consideración del Tratado de Niza y, en concreto, de su Carta de los derechos fundamentales de la Unión Europea, firmada por los Presidentes del Parlamento, el Consejo y la Comision europeos el pasado 7 de diciembre. Sus artículos 6, 11, 15, 19 y 21 son inasumibles para la legislación vigente en España relativa a la inmigración extracomunitaria.

En resumen. Cabe preguntarse qué hacer ante una situación sólo en parte inédita para nosotros, cual es la llegada de miles de trabajadores jóvenes atraídos por nuestra demanda de mano de obra barata desde países más pobres que el nuestro. No está claro qué es lo que habrá que hacer para que la administración de este fenómeno se lleve a cabo de manera racional y justa; en cambio, sí que está claro que la vía que se está ensayando en España provoca muchos más problemas que los que pretendía solucionar y nos hace indignos de figurar entre los países civilizados del mundo. Internamiento de personas que han cometido el «delito» de existir, colas humillantes, malos tratos policiales, miles de seres humanos condenados a la clandestinidad, explotación, mafias, decenas de cadáveres flotando en las aguas del estrecho o frente a las costas canarias... ¿Puede ser ese el balance de una ley democrática?


dimarts 21 de maig de 2013

"My Oklahoma Home", en homenatge a les víctimes del tornado d'aquesta nit, de part de la meva filla gran, Ariana



La meva filla gran, Ariana, em demana que penji "My Oklahoma Home" com a salutació d'homenatge a la gent que ha patit el tornado aquesta matinada a aquell estat. El tema de la cançó es justament aquest tipus de malaurances que afecten freqüentment aquella part del país. No he trobat la versió que em demanava de Pete Seeger, que la va enregistrar amb el títol "My Oklahoma Home Blowed Away" a l'LP "A Link In the Chain" (1996), però si aquesta de Bruce Springsteen, interpretada a les  The Seeger Sessions Band, en concret a la número 3, la celebrada el 2 novembre  de 1997. Aquestes sessions van consistir en reunions de Springsteen amb músics poc coneguts a la seva granja de New Jersey per versionar cançons enregistrades anteriorment per Seeger. D'aquestes trobades va aparèixer un CD l'any 2006 titulat "We Shall Overcome - The Seeger Sessions".


dilluns 20 de maig de 2013

Una breu introducció a la teoria del ritual en el primer estructural-funcionalisme. Antropologia religiosa. Classe del 7/5/13

Andamanesos retratats per A.R. Radcliffe-Brown el 1908-1909

Alguns apunts breus a propòsit d'A.R. Radcliffe-Brown, el pare de l'antropologia estructural-funcionalista. Premissa durkheimniana de la que parteix i no abandona: els fets socials constitueixen modalitats d'acció, de pensament i de sentiment totalment externes a l'individu i, al mateix temps, dotades d'una força de coerció tal que s'imposen a la consciència de l'individu.

La sociologia i l'antropologia són disciplines que han de seguir el model de les ciències naturals, és a dir establir un coneixement sobre les societats per establir generalitzacions significatives sobre els fenòmens socials. És a dir: generalitzacions inductives basades en l'observació experimental. Per tant, vocació empirista: una teoria consisteix en una sèrie de conceptes analítics que poden definir clarament en la seva referència concreta i que s'han de relacionar lògicament.

La realitat concreta a la qual l'antropòleg està dedicat mitjançant l'observació, comparació i classificació, no és cap mena d'entitat sinó un procés de la vida social. El procés consisteix en una immensa multitud d'accions i interaccions d'éssers humans, actuant individualment o en combinacions o grups. Entre la diversitat de fets particulars hi manifestes regularitats, de manera que és possible proporcionar informes o descripcions de certs trets generals de la vida social d'una regió determinada.

«Cultura» és un equivalent de forma de vida social, un procés mitjançant el cuyal una persona adquireix per contacte amb altres persones o per contacte amb coses com ara llibres i obres d'art, coneixement, habilitat, idees, creences, gustos, sentiments.

El model continua sent organicista. Hi ha una necessitat d'adaptació interna a tot organisme, que depèn de l'ajust dels diversos òrgans i les seves activitats, de tal manera que els diversos processos fisiològics constitueixin un sistema de funcionament continu, mitjançant el qual es manté la vida de l'individu. L'adaptació externa és la de l'organisme al medi ambient en el qual viu.

A partir d'aquí, es pot delimitar tres aspectes de l'adaptació:
1. La forma en la qual la vida social s'ajusta al medi ambient físic, de la qual podem parlar com a adaptació ecològica.
2. Existeixen les disposicions institucionals gràcies a les quals es manté la vida social ordenada, de manera que es produeixi la cooperació i el conflicte es reprimeixi o es reguli. Es tracta de la dimensió insticional de l'adaptació social.
3. Tenim també el procés social mitjançant el qual l'individu adquireix hàbits i característiques mentals que li adapten a un lloc en la vida social i li capacitat per participar en les activitats. És l'adaptació cultural.

Els seus dos conceptes analítics fonamentals són els d'estructura i funció. L'estructura fa al·lusió a la morfologia social. El tipus de disposició ordenada de parts o components. Els components de l'estructura social són persones i una persona és un ésser humà considerat no com un organisme sinó com individu que ocupa una posició en l'estructura social. Les relacions socials el entramat constitueix l'estructura social no són unions d'individus sorgides a l'atzar, sinó que estan determinades pel procés social i tota relació és tal que la conducta de les persones en les seves interaccions amb cadascuna de les altres està controlada per normes , regles i patrons. Reben el nom d'institucions les normes de conducta d'una forma particular de vida social. Una institució és una norma establerta de conducta reconeguda com a tal per un grup o classe social. Les institucions es refereixen a un tipus o classe distingible de rleaciones i interaccions.

L'estructura social és una ordenació de persones en relacions institucionalment controlada o definida. En una organització social cada persona té un paper o rol. Podem així dir que quan tractem amb un sistema estructural, ens referim a un sistema de posicions socials, mentre que en una organització tractem amb els seus sistema de papers. La funció es correspon amb una fisiologia social. El concepte de funció orgànica remet a la connexió entre l'estructura d'un organisme i el procés de vida d'aquest organisme. Funció al·ludeix a la relació entre estructura social i procés social.

La seva teoria a propòsit de la funció social del ritus s'aixeca a partir d'una premissa principal: els ritus permeten dirigir i legitimar l'activitat social, definint la identitat del grup i els seus límits i reforçant la seva ordre moral, la seva solidaritat interna. Els valors bàsics dels quals depèn l'activitat social estan dramatitzats en les cerimònies col·lectives. A través dels ritus dels individus s'associen emocionalment amb les institucions. L'execució periòdica de ritus serviria perquè els individus no perdessin de vista els valors dels quals acatament permet el funcionament de la societat. Aquesta legitimació dels valors socials vindria donada pels ritus, en la mesura que els símbols que hi apareixen com a centre focalitzat duen a terme una transfiguració mística de l'ordre social.

Els ritus com a instrument de control social destinat a orientar les percepcions i les valoracions dels membres d'una comunitat, ia influir en els seus processos de decisió i projectes d'acció. El substrat dels sistemes simbòlics són les relacions socials.

El ritual serveix per manifestar l'estatus de l'individu com a persona social dins del sistema social en què es troba en cada moment. L'acció ritual i la creença o mite que al s'expressa han d'ésser considerats com a formes en què l'ordre social es proclama. El ritual en el seu context cultural és una pauta de símbols, dels quals el predicat és l'ordre social. L'estructura que se simbolitza en el ritual és el sistema socialment aprovat de relacions adequades entre els individus i els grups. En les activitats informals que configuren la vida quotidiana aquesta estructura abstracta de la societat no pot ser defugida. És a dir, el sistema social desitjable i el que realment podem encontra conformant la morfologia social no coincideixen habitualment. Ara bé, si vol evitar una situació de desordre generalitzat convé que els individus que constitueixen una societat recordin –encara que sigui de forma simbòlica– l'ordre subjacent que se suposa que guia les seves accions. És a dir que les pràctiques rituals tenen com a funció explicitar el que d'altra manera seria només una pura ficció.

Us ho he resumit tot de forma molt sintètica, però els textos que us he lliurat són prou clarificadors i em remeto a ells.


diumenge 19 de maig de 2013

Recuperació d'una de les més emblemàtiques pel·lícules sobre la lluites dels pobles llatinoamericans, amb una seqüència sobre com per ser materialista històric no cal haver sentit parlar de Marx. "Yawar Malku", de Jorge Sanjinés (1969)



He penjat una de les pel·lícules més emblemàtiques de la meva generació: "Yawar Malku", "La sangre del cóndor", de Jorge Sanjinés, del 1969, una bona part del qual està parlada en quechua. Formidable. A principis dels 70 era una de les més emblemàtiques expressions de la lluita dels pobles americans, i particularment del indis, contra l'imperialisme ianqui. M'ha estranyat molt que no se senti parlar d'ella i que hi hagi tan poca gent que la tingui present, sent com és una pel·lícula de debò important; per mi la més significativa del cinema bolivià. Després d'aquesta, Sanjinés va fer altres pel·lícules igualment memorables: "Las banderas del amanecer", "El coraje del pueblo"... La darrera és ben recent, de l'any passat. "Insurgentes".

L'he penjat sencera aquí youtube.com/watch?v=f51nkM1jt64, i com a mostra us deixo ara una seqüència que sempre passa a Antropologia Religiosa per explicar com els grups humans poden dur a terme anàlisis materialistes de la seva pròpia realitat justificant-los i legitimant-los en incorporar-los a la mitologia i els cultes de sistemes de representació que una mirada superficial podria considerar "primitius" o "irracionals". Els humans ja eren marxistes –és a dir ja feien una anàlisi científica de les seves pròpies condicions de vida– abans d'haver llegit a Marx i Engels.



dissabte 18 de maig de 2013

Consideraciones sobre la vigencia de la fe religiosa en la actualidad, enviadas a la publicación cristiana Revista 21


La fotografía es de Alison McCauley


La publicación cristiana Revista 21, por medio de su redactora jefa María Ángeles López Romero, me envío un cuestionario para que lo respondiera. La autora me ha dado permiso para reproducir en este blog las contestaciones enviadas. La revista es heredera de Reino Social, fundada en 1918 en honor del Padre Damían –el que encarnaba Javier Escrivá en la película "Molokai". Su página es 21rs.es. Vaya esta entrada con un saludo de simpatía a la revista y a su redactora jefe.



¿Los seres humanos seguimos creyendo con el transcurso de los siglos en las mismas cosas aunque las nombremos de forme diferente?
No existe manera alguna de saber en lo qué creían o creen otros seres humanos de otras épocas o de otros sitios. Podemos saber total o parcialmente qué hacían en relación con lo invisible y llegar a alguna inferencia a propósito de qué tipo de convicciones lo justificaba a posteriori. De todos modos, es discutible que el ser humano entonces y allí o ahora y aquí haya hecho algo como consecuencia de sus creencias. Más bien podría pensar que creemos lo que se adapta a nuestras experiencias y nuestra conducta real en cada contexto. En cualquier caso, nada nos permite sostener que lo que hoy reconocemos como creencia religiosa corresponda a una característica inmanente al ser humano. Es más, probablemente la inmensa mayoría de humanidad ha existido sin un lugar para la idea de Dios. No es que no haya creído en Él, sino que ni siquiera se ha hecho ninguna concepción a propósito suyo y no ha albergado nada parecido a una idea de trascendencia. Pensar que nuestra forma de concebir y no digamos practicar la religión es universal es un ejemplo claro de etnocentrismo.

¿La fe religiosa es semejante a otros conjuntos de creencias o tiene sus peculiaridades?
La fe es una convicción puramente privada que nos permite afirmar la existencia de realidades que nadie ha visto ni verá confirmada. En ese sentido las adhesiones que nos merece la patria o el sentimiento amoroso son de la misma naturaleza que la creencia en Dios. Corresponden a algo de lo que estamos profundamente seguros, no a pesar de que no podremos demostrar nunca su existencia, sino justamente por eso. 

¿Somos en estos tiempos tan devotos de la ciencia, la tecnología o la estadística como lo éramos antes de las vírgenes o los santos?
Sin duda. Ciencia y religión no son lo mismo. Ambas se interesan por lo oculto, pero las religiones poseen la verdad y la ciencia sólo la busca, sin dar con ella por completo jamás. La religión proclama un conocimiento intuitivo y radical de lo cierto, mientras que la labor del científico consiste en una indagación por los mecanismos que rigen el universo en todos y cada uno de sus aspectos que no puede ser en modo alguno saciada, puesto que es por definición infinita. Otra cosa es que la recepción y el uso populares de los saberes científicos o tecnológicos hayan tenido tan fuertes connotaciones ideológicas que no hayan podido evitar sobrecargarse de una dimensión mística y soteriológica que los acerca a la religión.

A veces parece que las religiones actuales estuvieran vaciándose de fe para alimentarse de otras cosas como la tradición, la supervivencia de la institución, la idea de grupo... 
Es pertinente separar fe de religión. Ese principio es algo que aprendí de un profesor que tuve en el Seminario Conciliar de Barcelona, un escolapio que daba clases de interpretación bíblica cuyo nombre lamento no recordar –no lo merece– respondiendo a una pregunta que le hice por las implicaciones teológicas de la reliquia de la Santa Carne Verdadera de Calcata. La fe –nos explicaba– tiene que ver con la experiencia del corazón, la manera como el Espíritu Santo puede comunicarse directamente con nosotros a través de una vivencia que es intrínsecamente íntima y espiritual. La religión es el conjunto de ritos y creencias que conforman un determinado sistema, al que le podemos dar diferentes nombres, pero que se funda en verdades proclamadas no por fuerza vividas y en conductas externas a las que puede acompañar o no una adhesión sincera a aquello a lo que se rinde culto. 

¿Comparte aquella expresión de Rahner, aplicable también a otras religiones, de que el cristiano del siglo XXI será místico o no será?
Por descontado que ya es irreversible el proceso que lleva a sostener que las únicas formas legítimas de religiosidad son las que asumen su acuartelamiento en la experiencia íntima, esa vivencia profunda de lo sagrado que es el núcleo fundamental de la revolución cultural protestante y de su principal aportación conceptual, que es la del sujeto, fundamento a su vez de nuestra idea de mística. En ello consistió precisamente el proceso de secularización, que no fue sino el de relegamiento de la comunicación con Dios al ámbito estrictamente privado, con el consecuente descrédito de la experiencia sensible y del mundo de la criatura en general como proveedor de sentido. De ahí se deriva la jerarquía de las prácticas y creencias religiosas que coloca en su nivel inferior y más desdeñable las más extrovertidas. Ahí conviene ser prudente, puesto que ese es uno de los argumentos centrales de las modernas formas de racismo, que fundan su desprecio por otras culturas en buena medida en su adhesión a formas externas de religiosidad.

En Madrid se ha inaugurado un templo dedicado al ateísmo. ¿Tiene sentido o es una paradoja en sí mismo? 
En absoluto. El agnóstico se desentiende del problema de la existencia de Dios, ya sea por ignorancia o desinterés. El ateo en cambio es un creyente en Dios, en el sentido que toma una posición clara al respecto, en este caso negándolo. Eso en nuestra sociedad teísta. No hay que olvidar que hay millones de ser humanos que profesan hoy en el mundo religiones ateas, como el budismo.



Breus consideracions sobre les teories pragmàtiques del símbol. Antropologia religiosa. Classe del 7/5/13

G.H. Mead

Vaig mirar d'explicar-vos alguns rudiments sobre el pragmatisme, les teories relatives al símbol i al simbolisme, la primera semiologia, són fonamentals per entendre el pas que porta l'antropologia religiosa a convertir-se, a partir de la tasca teoritzadora de Radcliffe-Brown, en antropologia simbòlica. El que vaig plantejar és molt elemental i segurament vaig distorsionar alguna de les múltiples sofisticacions conceptuals que aquesta escola ens va deparar.

El precedent immediat del pragmatisme seria l'utilitarisme, la forma específica que adoptà el positivisme del segle XIX a la Gran Bretanya. Els seus iniciadors van ser, principalment, Jeremy Bentham i James Mill, i hom considera emparentats amb aquest moviment David Ricardo i Thomas Malthus. El seu criteri fonamental es relaciona amb la teoria ètica que jutja la conveniència o no d’una acció en funció de la bondat o maldat de les conseqüències que comporta. El mèrit d’una acció ha de jutjar-se a partir dels beneficis que se n’extreuen i que es consideren més valuosos que els de qualsevol alternativa possible d’actuació. Enfront de la concepció cartesiana tradicional, l’ésser humà era per als utilitaristes molt més un agent que no pas un cognoscent. Per als utilitaristes la qüestió principal era la del procés d’acció orientat a satisfer unes determinades necessitats dels subjectes i a aconseguir determinats objectius, un procés consistent en la tria adient dels mitjans amb què assolir eficaçment questes finalitats. De tot això es deriva un concepte de racionalitat en el sentit restringit d’elecció d’uns mitjans i unes conductes concretes que millor s’adapten a l’assoliment d’uns fins.

Es considerà que la manera més evident d’introduir la qüestió, fins aleshores inèdita, de la multiplicitat de les finalitats era a partir del concepte de cost amb la qual cosa hom afegia al concepte d’adaptació racional d’uns mitjans a uns fins el concepte d’escassetat o el fet que es podien adequar mitjans idèntics per a l’obtenció de més d’un fi i que la utilització d’aquests mitjans per a la consecució d’un mateix objectiu implicava, per força, la renúncia a aconseguir-ne d’altres. Aquesta òptica era la que orientava la teoria de la utilitat de la religió representada per John Stuart Mill a mitjan segle XIX –mireu-vos aquest punt del programa de l'assignatura–, la qual establia una argumentació finalista no solament per a la pietat religiosa en general, sinó per a la figura concreta del mateix Déu, concebuda com a entitat demiúrgica que en tot moment actua obeint l’itinerari que prefixa la realització de determinats objectius.

Seguint la línia de desenvolupament directe de l’utilitarisme, ens trobem amb el pragmatisme, segurament la més important aportació específicament nord-americana al conjunt del pensament contemporani. Allò que el distingeix de totes les altres escoles filosòfiques hereves de l’empirisme clàssic és que, mentre que per a aquestes l’experiència era l’instrument humà que permetia registrar, ordenar i sistematitzar les dades acumulades del passat, el pragmatisme planteja una noció d’experiència entesa com una mena de prospectiva per a l’acció futura, una guia per a la conducta adient, una conducta que no s’interpreta únicament com a activitat, sinó, i al mateix temps, com un procés de coneixement del món. Com que el pragmatisme s’organitza sobretot com una teoria del real i de la veritat, els seus plantejaments impliquen tota una teoria del significat, relativa al conjunt de contorns, condicions i resultats de l’ús pràctico-normatiu de l’experiència. Inevitablement també, en tant que és una teoria de l’actuació convenient i dels beneficis que se n’obtenen, el pragmatisme no pot esdevenir sinó una teoria de l'èxit.

Un dels autors que més interessen d'aquesta escola, si més no en relació a l'assignatura, és William James, en la mesura que l’obra més divulgada de la teoria pragmàtica de la religió és el llibre Les varietats de l'experiència religiosa (Edicions 62), publicat en 1902, en el qual el centre explicatiu dels fenòmens sobrenaturals es desplaçava de la intel·ligència errada que els evolucionistes trobaven darrere de totes o la majoria de religions, al camp de les emocions que l’individu experimenta enfront de situacions excepcionals. De fet, James feia seva la tesi de Peirce que la creença és la desembocadura del pensament, en el sentit que pot ser adquirida per l’individu des d’un principi o sense la mediació d’un mètode, i és vertadera ja des del moment que demostra la seva utilitat per a l’acció : “Els serveis de la religió, els seus serveis a l’individu que la practica i el servei que aquest fa al món són els millors criteris de veracitat. Tornem a la filosofia empírica : és cert allò que funciona bé”. La bondat de les emocions religioses vindria donada aleshores per la capacitat de produir felicitat interior i de satisfer necessitats d’ordre psicoafectiu en aquells que les experimenten. Resumint, podríem dir que la idea bàsica de James que hem de tenir present aquí és, fonamentalment, que, l’”home religiós” se singularitza pel pol objectiu, intencional, que imprimeix una orientació al seu comportament, tant en la dimensió afectiva com en la cognitiva i conativa.

És Charles Sanders Peirce qui formula en termes lògics aquesta orientació. Ens interessa destacar aquí en especial la seva teoria semiòtica, que parteix esquemàticament d’una tríade on els elements es relacionen en termes de substituïbilitat mútua. En un dels vèrtexs d’aquest vincle triàdic hi ha el signe o representamen, qualsevol objecte perceptible, imaginable o, fins i tot, inimaginable ; allò que, en definitiva, per a algú representa alguna cosa o hi al·ludeix en qualsevol aspecte o caràcter.

Els signes poden ser icones, en el cas que facin referència a un objecte que denoten en virtut de caràcters que li són propis i que posseeix igualment, tant si existeix aquell objecte com si no, és a dir per similitud ; poden ser índexs, quan el signe es refereix a un objecte que denota en la mesura que és realment afectat per aquest, és a dir per contigüitat ; i, per últim, símbols, signes que es refereixen a l’objecte que denoten per virtut d’una llei o convenció. El símbol és una regla que determina l’interpretant. Aquest interpretant, segon dels vèrtexs de la tríade semiòtica de Peirce, por ser immediat, és a dir, l’efecte total, sense analitzar, que s’espera que el símbol susciti, i que és el resultat de la impressió, sensorial i no volitiu. O, el que és el mateix, la conducta en si. L’interpretant pot ser també dinàmic, és a dir, el resultat en la ment de l' intèrpret que l’emissor del signe es proposa produir. Per acabar, l’interpretant pot ser final, és a dir, l’efecte que el signe produiria en qualsevol ment sobre la qual les circumstàncies li permetessin d’exercir un resultat ple. El tercer vèrtex de la tríade és el fonament o objecte que troba en el signe el seu intermediari per a esdevenir accessible al pensament. La condició pragmàtica d’aquesta teoria podria quedar resumida així : “El significat d’una cosa consisteix en els hàbits que aquesta cosa implica”.

El valor símbol ocupa en la teoria peirciana un lloc preferent, ja que la vida del pensament i, per extensió, la de tota ciència és la vida inherent dels símbols. Resultat d’això, la lògica seria la doctrina de les condicions formals de veritat dels símbols, és a dir, de la referència dels símbols a llurs objectes. Per a Peirce, la noció fonamental és aquí la de creença, que assimila a la de regla per a l’acció, o, millor encara, a la predisposició a actuar de determinada manera davant de certes circumstàncies. La teoria peirciana del significat, entès com a significat pràctic, es tradueix, per tant, en una concepció del pensament com a productor de creences que orienten i determinen l’acció amb la finalitat d’obtenir-hi certs efectes.

Un altre dels exponents de la influència duradora del pragmatisme nord-americà fou George H. Mead, sens dubte un dels principals responsables intel·lectuals de la irrupció del self en les explicacions de la religió i el simbolisme. De fet, devem, en últim terme, a la seva psicologia social, fortament conductista, totes les interpretacions que s’han fet del ritual en clau comunicacional i els plantejaments generals de l’interaccionisme simbòlic. Molt en la línia pragmàtica, Mead establia el 1934 que “quan parlem de significació d’allò que fem, estem convertint en un estímul per a l’acció la reacció que estem a punt d’executar.”

Mead no fa altra cosa que dur a les seves darreres conseqüències la premissa de John Dewey, un altre pragmàtic important, segons la qual la significació no pot sorgir sió com a resultat i per mitjà de la comunicació interhumana, a la qual premissa s’afegeix la convicció, presa de Peirce, que la simbolització constitueix objectes l’existència dels quals no seria possible si no fos pel context de la relació social en què es produeix aquesta simbolització. Així, qualsevol símbol pressuposa, per a ser significatiu, el procés social de l’experiència comuna i la conducta de què sorgeix, un univers de raciocini dins del qual el símbol adquireix una significació compartida. La teoria del símbol en Mead s’insereix en el context més ampli de la solució reflexiva de problemes que ens plateja una situació futura i que una dient orientació de les nostres reaccions actuals ens permetrà d’afrontar amb èxit. El símbol, en tant que és mitjancer entre l’esperit i l’ambient, ens farà possible identificar, gràcies a l’experiència acumulada que encarna, «això com el que conduirà a allò», a través sempre d’un determinat control sobre la conducta.

Els símbols, aleshores, permeten «escollir les característiques particulars de la situació, a fi i efecte que la reacció davant d’aquestes pugui ser present en l’experiència de l’individu». És més que ostensible la relació directa d’aquests principis amb els del reflex condicionat behaviorista. I el mateix sentiment religiós en si no tindrà altra funció que promoure emocions comunes, una actitud social d’identificació grupal els avantatges de la qual no són altres que els del treball en equip.

La unitat bàsica de l'anàlisi de Mead és l'acte, iniciat per una necessitat i orientat envers la seva satisfacció mitjançant l'ús dels elements idonis del medi.
Tot comportament pot descomposar-se, amb finalitat analítiques, en un seguit d'actes. Cada acte té una història, es construeix en la mesura en que un organisme realitza un seguit d'adequacions a condicions externes i internes que pateixen un canvi constant. El comportament manifest es sols, en general, la fase final d'un acte, precedit abans d'un seguit d'ajustaments preparatoris, que inclouen diverses experiències subjectives.
Per estudiar aquest procés M. concep els conceptes: 1), impuls; 2), percepció, 3), manipulació, i 4). consumació

1. Un impuls és un desordre, una manca d'ajustament entre l'individu i el seu mitjà (la gana o una tasca difícil de realitzar).
2. La percepció implica que l'organisme es troba en interacció amb el medi i la seva orientació respon a un seguir de senyals perceptives. La percepció és selectiva : no tot allò que es present al medi és percebut. Selecciona objectes que poden ser essencials per la terminació de l'acte. La percepció és un acte “paralitzat” o “comprimit” i en ell s'agita una determina hipòtesi relativa a què cal fer amb els objectes percebut en ordre a assolir una determinada expectativa : un càlcul. Una persona preveu allò que succeiria.
3. La manipulació implica la verificació d'aquestes hipòtesi mitjançant la manipulació dels objectes com a instruments.
4. La  consumació és l'eliminació del desordre.

Les hipòtesi en que es basen la percepció i la manipulació dels objectes són les que determinen el seu significat. El significat d'un objecte no està en si mateix sinó que és una propietat del comportament. Els significats són relacions estables entre un organisme i una classe d'objectes, definits a partir de la manera com han de ser usats. Aquests significats es troben subjectes al control social. Les hipòtesi que no són verificades són abandonades i oblidades. En canvi les que reïxen es conserven. Quan aquest procés queda interromput per una barrera externa, la incapacitat d'un organisme o l'absència dels objectes necessaris M. parla de bloqueig. Aquest bloqueig implica l'aparició d'ajustaments secundaris, que impliquen la mobilització d'emocions i reflexions conscients. Cada impuls que no es consumat immediatament es converteix en una imatge, que serveix de base a una reflexió.

Les imatges són actes que no desemboquen en un comportament manifest, actes que són concebuts però no realitzats. Cada imatge pot ser concebuda com un pla d'acció, una manera possible d'acabar un acte interromput. És a partir d'ells que es pot reprendre l'acció interrompuda. El pensament reflexiu és un assaig imaginatiu, una comparació i una valoració de vies efectives envers la consumació i una previsió de les conseqüències d'emprendre una acció. És a dir, el pensament és una activitat adreçada a resoldre problemes en l'assaig dels quals intervé la imaginació.

El llenguatge fixa aquestes imatges en símbols, que permeten manegar significats fora dels contextos en que van desenvolupar-se un dia i elaborar fins i tot significats més complexos. Tot plegat afavoreix la previsió i la planificació. Amb els símbols es possible aïllar certes experiències i conservar-les, formular plans complexos. Quan parlem de significació dallò que fem estem convertint en un estímul per a l'acció la reacció que estem a punt d'executar.


divendres 17 de maig de 2013

Declaració del GRECS a propòsit de la prohibició d'un acte acadèmic a la plaça Salvador Segui, al Raval de Barcelona

El Districte de Ciutat Vella prohibeix un acte acadèmic a la Plaça Salvador Seguí 

Alguns professors i professores d'Antropologia de la Universitat de Barcelona havíem organitzat per al principi d'aquest semestre una classe pràctica sobre els moviments socials de Ciutat Vella. Es tractava d'una ruta per conèixer les activitats portades a terme durant aquests darrers anys en el marc d'aquests moviments populars i veïnals en defensa del dret a la ciutat. Es va proposar una activitat que consistia a fer un tomb per diversos escenaris conflictius al districte, arrencant a la Barceloneta, passant pel Forat de la Vergonya i acabant a la Plaça de Salvador Seguí –també coneguda com a "Plaça Robadors" o "de la Filmo"–, epicentre de les últimes reformes urbanístiques al Raval. La idea era finalitzar la jornada amb la projecció d'una pel·lícula sobre els moviments de defensa de les dones. Bé, doncs aquesta darrera activitat ha estat prohibida pel Districte, argüint-hi que el consistori efectua activitats de “caire lúdic i familiar” en aquella plaça, cosa que segons la interlocutora Esperança Busquets –tècnica de barri del distric de Ciutat Vella–, resulta incompatible amb la nostra proposta. 

Les coses van anar de la manera següent. En un moment donat, decidim fer la ruta com una activitat docent més; convoquem les entitats pertinents per organitzar-la; demanem l'autorització municipal corresponent amb els tres mesos d'antel·lació de rigor. Gairebé dos mesos després d'aquesta sol·licitud, la persona responsable de l'activitat rep una trucada des del Districte responent que no es pot dur a terme aquesta activitat i que s'hauria de fer en un altre lloc. En demanar-li arguments per la prohibició, ens respon que "allà es treballa en una altra direcció", i afegeix que una responsable aclarirà la qüestió. Aquesta responsable és la senyora Esperança Busquets. Sense plantejar arguments nous proposa fer-ho en un espai buit urbà, on abans hi havia la decimonònica casa-fàbrica Capdevila, a la cantonada dels carrers Riereta i Aurora. Es consulta la proposta amb l'estudiantat, professorat i les entitats organitzadores, i es decideix que no s'accepta. La mateixa responsable ens convoca a una trobada per al dimecres 8 de maig al matí a fi d'insistir en la mateixa cosa: allà –suposadament– hi tenen lloc activitats ludicofamiliars, i els sembla que passar una pel·lícula amb alumnes d'antropologia va en contra d'aquesta línia que afirmen seguir. Li vam suggerir a la responsable que prohibir un acte com aquest en aquest lloc podia comportar més desordre i malestar que permetre'l. Tot i això, aquesta senyora i el Districte que representa no han volgut modificar ni un mil·límetre el seu posicionament. 

Per totes aquestes raons, denunciem formalment la censura de dur a terme una activitat docent a la Plaça Salvador Seguí. L'acte del dijous 17 de maig esdevindrà no sols una classe universitària al cor del barri que acull dues facultats de la Universitat de Barcelona, sinó també un acte de denúncia contra l'apropiació que vol imposar el Districte de Ciutat Vella sobre els carrers, seguint els paràmetres de tota concepció totalitarista de l'exercici de la política, ja que, pel que sembla, només accepta que es facin esdeveniments laudatoris a les autoritats o que produeixin plusvàlues per a tercers. Denunciem públicament que el Districte impedeixi fer una activitat docent al carrer que pretenia afavorir una simple trobada entre l'alumnat del Campus Raval de la UB i el veïnat i passejants del barri. Més que una presa de pèl, això s'aproparia a la confirmació que al Districte hi mana gent amb un tarannà i unes pràctiques que s'antullen profundament antidemocràtiques. 

Barcelona, 16 de maig del 2013

GRECS, Grup de Recerca sobre Exclusió i Control Socials, UB




Secularización como subjetivización. O las cadenas del corazón y el descrécito de lo externo. Nuevos entornos religiosos. Clase del 22/4/13

Foto de Oliver Wilke, tomada de flickr.com/photos/counterxattack/
Por secularización entendemos, en primer lugar, el proceso que lleva a los individuos a sustraerse de la dominación de símbolos e instituciones sagradas, haciendo que la religión se repliegue del vasto territorio hasta entonces bajo su control en las sociedades tradicionales –la vida de la comunidad en su totalidad– a ese nuevo espacio restringido que era la propia conciencia personal, y ya no bajo la forma de rituales externos sino de la vivencia emocional de lo sobrenatural. La secularización es, entonces, idéntica al proceso de acuartelamiento de lo sagrado en lo que Hegel llamaba el ser consigo mismo del individuo, esto es en el sujeto y su subjetividad, que quedan eximidos de la obediencia hasta entonces debida a los principios que la religión vehiculaba en sus ritos y mitos. Secularización es, así pues, subjetivización.

La subjetivización, la inmanencia de los sentimientos íntimos y la búsqueda de una autencidad personal son los factores discursivos que cimentan los valores del individualismo, sistema jurídico-filosófico propio de las sociedades modernizadas que coloca al individuo psicofísico como fundamento y fin de todas las leyes y relaciones morales y políticas. La premisa de la individualización es, desde el Renacimiento, la de que la persona debe dirigir su conducta al margen de los presupuestos morales heredados de la tradición y cuya obediencia la comunidad a la que pertenece vigilaría. Para que se diese ese proceso de subjetivación e individualización, del que dimanará la figura moderna del ciudadano, era indispensable que lo sagrado –es decir el determinante último de la existencia humana– abandonase el que había sido su carácter factible y objetivo, ya que su realidad no podía resultar de un acuerdo intersubjetivo, cuyo tema era el cosmos social, sino de una vivencia puramente íntima, cuyo asunto fundamental iban a ser ahora los estados de ánimo personales. La creencia se despliega en un nuevo territorio: el de la psicología o ciencia de la vida interior, aquella cuyas necesidades y requerimientos pasarán a ser la nueva competencia de la piedad religiosa. La religión en el plano de lo público se reduce a una pura retórica o, como mucho, a un humanismo secular, mientras que sólo es reconocida como significativa y pertinente en su nueva localización: la «experiencia del corazón». La dicotomía sagrado/profano pasa a equivaler a la de privado/público, o mejor, intimo/público.

La renuncia de la religión a continuar llevando a cabo lo que había sido su tarea en los sistemas sociales no modernos –aglutinar a los miembros de una comunidad en torno a determinados valores y pautas para la acción– dejaba en libertad a los individuos para elegir sus propias reglas morales, puesto que la vida social había dejado de tener un sentido único y obligatorio. Se rompía con la identificación comunidad-religión, ya que esta última aparecía restringida a producir estructuras de plausibilidad fragmentarias y con una eficacia que sólo podía funcionar a nivel individual o, como mucho, familiar o de comunidades muy restringidas y encapsuladas, pero nunca del conjunto de miembros de una sociedad cada vez más globalizada.

Es contra esa institución religiosa de la cultura que el movimiento anticlerical actúa en la España contemporánea, con lo que se conduce como una versión contemporánea de aquella misma violencia que el proceso de secularización había desplegado en tantas ocasiones como había sido preciso contra las formas premodernas de religiosidad, basadas en los ritos públicos, en el poder atribuido a las imágenes y en la autoridad de los sacramentos. Es más, en cierto modo el anticlericalismo no sería sino una ideologización politizante de la lucha contra los sacramentos emprendida tanto por la Reforma como por sus precedentes medievales, incluyendo ahí la propia revolución islámica, que eran ya de algún modo anticlericales, por mucho que el término fuera acuñado por el librepensamiento burgués del XIX.

La fun­ción de las personas, objetos y lugares agredi­dos por los icono­clastas estaba siendo la de consagrar, es decir sancionar y dar a conocer de una manera incontestable, un estado de cosas cultural, y por tanto transpolítica. Ese orden a desbaratar debía ser ocupado por otro cuya autoridad no se vehicularía ya por la acción ritual, sino por medio de inte­riorizaciones éticas que pres­cindirán para su cumplimiento de cualquier fiscalización que no procediese de la propia conciencia personal y del ejercicio del libre arbitrio. La tipifica­ción del ritual como una pauta de símbolos que hace patente la estructura social conduce a una comprensión alterna­tiva de las hasta ahora ofrecidas respecto del fenómeno anti­clerical e icono­clasta español, que permite conceptuali­zarlo ahora como una modali­dad en especial virulenta del impul­so antisacramental que car­ac­teri­za el advenimiento de la Razón Moderna.

El aparato litúrgico y funcionarial católico aparecía a disposición del hipostatamiento de los viejos modelos de sociedad y como factor de resistencia frente a los grandes propósitos del proceso modernizador, al servicio de la imposición del sistema capitalista y de las formas socio-políticas que le eran propias. Esos grandes objetivos se traducían en tres dinámicas no menos esenciales, las de secularización, subjetivización y politización. Esas tres dimensiones que se acaban de citar son en realidad una sola. La secularización es subjetivización, en la medida que implica la renuncia de lo sagrado a encontrar otro espacio en que manifestarse que los territorios que la psicología reclamará como su jurisdicción: la vivencia emocional e íntima de lo sobrenatural. A su vez, la subjetivización es el requisito más innegociable de la politización. La supresión de los lugares y las conductas sacramentalizadoras, que hacían incontestablemente reales la comunidad, sus límites y sus leyes, era fundamental para transitar del la vieja congregación de las consciencias a la moderna congregación de las emociones y las experiencias, un vínculo éste último que no vulneraba el principio cristiano reformado, adoptado por la moral política secular, de la autonomia de las consciencias en la fe y la gracia. El individuo quedaba liberado así de las cadenas que el ritual le imponía, quedando a merced de la elección de su propio camino moral y a la espera de merecer esa luz interior con que el Espíritu Santo alumbra el corazón de los elegidos. Marx entendió muy bien ese paso dado por la Reforma: «Lutero [...] venció a la servidumbre por la devoción, porque la sustituyó por la servidumbre en la convicción. Quebró la fe en la autoridad porque restableció la autoridad de la fe [...]. Liberó al hombre de la religiosidad externa porque hizo de la religiosidad el hombre interior [...]. Emancipó de las cadenas al cuerpo porque cargó de cadenas el corazón».

Tenemos ahí los cimientos de la imagen calvinista del ciudadano cristiano, materia prima del pensamiento político moderno. La desactivación de la eficacia simbólica permitía el proyecto de disolución de aquel reino espiritual de Cristo que espacial y temporalmente se encarnaba en las figuras intercambiables de la comunidad social y de la comunidad de los fieles. Es más, que hacía de la comunidad social la expresión visible, transubstanciada, de la presencia de Cristo en la tierra, a la que los individuos psicofísicos debían plegarse sumisamente, negando incluso una inmanencia subjetiva de la que el despotismo de la costumbre impedía la emancipación. La iconoclastia de los reformadores, y su expresión laica contemporánea, el anticlericalismo, dirigían toda su energía destructora contra el principio sacramental que la práctica religiosa ordinaria había extendido a la totalidad de los objetos, lugares y funcionarios sagrados. Esas cosas, esos sitios y esas personas veían arrebatada su capacidad salvífica y se veían limitados, en el mejor de los casos, a ser reconocidos como signos visibles de una fe trascendente que, puesto que sólo puede ser interior, ellos estaban contribuyendo a profanar. Ese Reino de Cristo ya no se reconocería más en la comunidad, considerada como un todo objetivado, sino sólo en la privacidad del corazón humano sólo ante Dios. La congregación de los creyentes pasaba de ser la presencia física sacramental de Cristo, para devenir una mera reunión de sujetos solitarios que buscaban consuelo ante la intangibilidad absoluta de la divinidad.

La politización se asienta en la proyección a nivel del gobierno de las cosas humanas del mismo principio que había urgido una modificación radical en las relaciones con lo sagrado, a partir de la reforma protestante, esa misma modificación que se planteó como prioritaria la supresión del poder de los sacramentos. Se denunciaba la presunción de que los rituales podían trascender de la condición de actos de admisión y conmemoración que la Reforma les había aceptado, para alcanzar una eficacia instrumental en la constitución y la institución de lo real. La radical división cartesiana y protestante entre los ámbitos de lo externo-mundo y lo interno-espíritu, la misma que había servido para descalificar la pretensión católico-popular de que el principio de la transubstanciación eucarística era ampliable al conjunto de cultos materiales, serviría para dividir tajantemente los planos de la invisible comunidad de los santos y la visible corporeidad del Estado, entre el Reino espiritual y el Reino Civil o Político. Nos hallamos, así pues, en el fundamento teológico del núcleo duro de la laicidad: la división entre Iglesia y Estado, que oculta la radicalización absoluta del corte sociedad civil-poder político.

Toda la teología reformista no hace más que insistir en una división: la que establece el enfrentamiento dialécti­co entre el «interior» y el «exterior». Lo «exterior» es lo corporal, lo social, lo visible, la naturaleza, y todo ello se expresa naturalmente en las declinaciones del rito. Lo «interior» es lo espiritual, lo subjetivo, lo inefable, la fe, la esencia, todo lo que sólo puede existir bajo la fisca­lización de la soledad del individuo y la moral introyectada en lo más inconmovible de su ser. De un lado, el ordenamiento de la fe espiritual, del otro la corrupción de la materiali­dad corporal. Es la negación de la sensibilidad por la sen­timentalidad, la religión del corazón.

Los usos sagrados del espacio y del tiempo eran, por ello, un asunto de vital importancia en ese drama civilizatorio del que el anticlericalismo contemporáneo no dejaba de ser un episodio más. La desacralización del espacio debía conducirse no sólo como una secularización, sino también como una desacramentalización: lo santo no podía reconocer una dimensión espacial ni temporal para ejercer su eficiencia, tal y como los rituales y enclaves católicos pretendían. Lo inefable no tiene, no puede tener un lugar o un momento en el plano mundano, a no ser por la vía de lo alegórico-representacional. Por definición el espacio y el tiempo pertenecían, en el dualismo cartesiano y en la teología protestante, al campo categorial de lo exterior, asociado al cuerpo, a la materia, es decir a aquellas vías por las que lo único sobrehumano que podría manifestarse serían potencias malignas. El interior –el corazón, la casa– es el lugar de la norma, de la regla, de lo cálido, de lo alto, de lo moral y de la verdad .

El exterior –el cuerpo, la calle– lo es de lo desregulado, lo desordenado, lo bajo, lo negativo, lo hostil, lo pulsional, lo frío, lo inmoral y la mentira. El interior es el lugar de esa nueva forma de fiscalización que se presenta en tanto que autocontrol. En el exterior en cambio la vigilancia siempre es complicada. Afuera ni los restos de la comunidad social ni los nuevos poderes de la centralidad política tienen nunca asegurada la obediencia. En cuanto al sujeto, la vulnerabilidad de lo verdadero, la necesidad de mantenerlo preservado de un mundo extrínseco por definición maligno, hace improbable que el proyecto personal se pueda confundir con un desplazamiento en los nuevos espacios hipercomplejos de la modernidad urbana. Debe buscarse siempre en el sagrario personal.

El Maestro Eckehart lo planteaba con claridad: «Nada estorba tanto al alma a la hora de conocer a Dios como el tiempo o el espacio». O: «Si el alma quiere percibir a Dios, ha de estar por encima del tiempo y del espacio». Por su parte, tampoco la comunidad espiritual puede materializarse, puesto que la Iglesia es invisible e inefable y los creyentes deben aceptar que el mundo objetivo y sensible es un dominio sometido a la constante amenaza del pecado, el desorden y las pasiones, amenaza que sólo la obediencia al Estado civil puede mantener a raya. El poder de Dios ya no sería más un poder geográfico, como tampoco sería un poder cronológico. Actúa en y sobre el espacio y el tiempo, pero no está, no puede estar ni en el espacio ni en el tiempo.



dimarts 14 de maig de 2013

Entrevista a propósito del 15M publicada en "Público" el 14/5/2013

Foto del segundo aniversario del 15M en Madrid. Es de Alberto Martín (EFE)

Entrevista publicada a propósito del 15M aparecida en Público el 14 de mayo de 2013. La entrevista la realizó Flor Ragucci en la plaça Catalunya, poco antes de un intervención en la conmemoración del segundo aniversario del movimiento el sábado el 11 de mayo.

¿Qué queda hoy del Movimiento de los indignados?

El 15-M como tal ha desaparecido. ¿Dónde está la oficina del 15-M? No existe más y si existe, mal, porque algo que representa un movimiento no puede ser permanente. El 15-M fue un despertar colectivo que implicó la incorporación a la discusión y a la acción política de miles de personas de todas las edades que descubrían por primera vez un lugar donde juntarse para luchar. Significó un punto de inflexión y es eso lo que queda.

¿Cree que está dando frutos ese despertar de conciencia?

Después del 15-M nada será igual. Están pasando muchas cosas.

¿La acción de las PAH por ejemplo?

Bueno, sí, pero hay que tener claro que eso ya existía antes del 15-M. El estallido de hace dos años no surgió de la nada, es la consecuencia de años y años de lucha y movimientos sociales que han generado también otras manifestaciones importantísimas como las que se llevaron a cabo contra la cumbre del Banco Mundial en 2001, o contra la guerra de Irak en 2003 o, por ejemplo, cuando se quiso denunciar la maniobra del PP en relación al atentado de Atocha en 2004. Ya habido grandes estallidos antes que este en la historia española.

Sin embargo, el 15-M parece haber tenido un impacto mayor o más duradero... ¿Qué lo diferencia de las anteriores reivindicaciones sociales?

El 15-M tiene una característica particular y es que se trata de una suerte de dramaturgia espacial que se basa en la apropiación prolongada de determinados espacios públicos. El pueblo reclamó su titularidad de las plazas, lugares que, justamente por eso, son públicos. Y el resultado fue que, en vez de encontrarnos delante de un movimiento que utilizaba una plaza para dialogar, parecía que era la plaza la que usaba el movimiento para expresarse. No es casual, de hecho, que el logo del 15-M acabara siendo la imagen de ese espacio público reapropiado.

¿Su carácter espontáneo no es también un valor diferencial del 15-M?

"En vez de encontrarnos ante un movimiento que utilizaba una plaza para dialogar, parecía que era la plaza la que usaba el movimiento para expresarse" 
Siempre tenemos la impresión de que todo es nuevo pero antes de que existiera Internet, ya se habían llevado a cabo grandes movilizaciones que nadie en concreto había convocado: la huelga de tranvías de 1951 en Barcelona, por ejemplo. Insisto, lo particular del 15-M ha sido el escenario y una dramaturgia que implicaba la apropiación del espacio público, no la espontaneidad del movimiento. Lo siento, ¡un antropólogo nunca ve algo como nuevo!

¿Y ahora cómo continúa la lucha?

Los estallidos sociales son algo cíclico que, como tales, no se pueden mantener. Ahora lo que hay que ver es cómo esto que surgió en forma de movimiento, y que podría correr el riesgo de ser "movimientista", se acaba convirtiendo en algo más.

¿Algo como un partido político?

No sabemos aún qué forma puede adoptar, tal vez habrá que inventársela. Pero yo creo que tendría que ser la de una organización, pasar de una lucha de movimientos a una lucha de posiciones. Hay que cavar trincheras y una vez cavadas, dejar de resistir. ¡Ya está bien de estar toda la vida resistiendo!

¿Qué opina de la nueva iniciativa impulsada por Arcadi Oliveres y Teresa Forcades hacia una candidatura unitaria y popular para las próximas elecciones al parlamento?

A la estela del 15-M han salido unas cuantas iniciativas políticas y esta podría ser una concreción. Pero, en el fondo, se trata de crear un frente común que aglutine a individuos y grupos políticos afines a las ideas promovidas por el 15-M. Y si es así, ¡yo me apunto a lo que sea!

La polémica sobre la conveniencia o no de que el 15-M entre en la vida política sigue centrando las discusiones sobre el futuro del movimiento.

Hoy por hoy los movimientos sociales son partidos políticos, que se piensan a sí mismos y se ofrecen como tales, incluso si funcionan de forma asamblearia, porque hay partidos políticos que también lo hacen como Esquerra Republicana, por ejemplo.

¿Por qué entonces ver mal la posibilidad de que el 15-M adquiera una estructura y un nombre propio?

Pero una gran parte del 15-M se opone tajantemente a la adopción de una cara visible que lo represente... Tiene que haber algo o alguien que organice el movimiento, si no el peligro es convertirnos en un auténtico club de fans del 15-M. Nos une una sentimentalidad y una misma rabia pero eso no puede cambiar las cosas. Ahora hay que dar otro paso, hay que tomar el poder y para eso necesitamos un líder ¡y un líder no tiene por qué significar un mesías!

Los partidos políticos en un primer momento parecieron aproximarse al 15-M, luego se han apartado...

Los partidos políticos están desde el principio presentes, no nos engañemos. Muchas de las personas que hablaban en las asambleas eran miembros de sindicatos o partidos. El efecto óptico que hemos recibido de una cosa meramente horizontal, sin presencia política, no era verdad. Pero eso es inevitable y está bien que así sea, no le vas a pedir el carné a todo el que se acerque a la plaza. El 15-M es un movimiento complejo y cualquier idealización que nos haga pensar en una cosa virginal y perfecta es un error. Reconocer su naturaleza compleja es, precisamente, lo que lo hace prometedor.

¿En qué fase cree que se encuentra el proceso de toma de conciencia iniciado hace dos años?

Esto es la delgada línea roja que nos une con Espartaco, hace 2.000 años. No estamos ante algo nuevo, le estamos diciendo a ellos: somos los de siempre y vosotros también. La izquierda revolucionaria nunca ha sido utópica porque si lo fuera creería que existe un final y, en cambio, cualquier proceso de lucha es, por definición, infinito. Nunca se tiene bastante justicia ni libertad, así que la historia en la que estamos implicados no se acabará nunca.


Una mostra de la solidaritat del cinema de Hollywood amb la causa republicana espanyola. El discurs final de "Bloqueo" ("Blockade"), de William Dieterle (1938)



Discurs final a "Bloqueo" ("Blockade"), dirigida per William Dieterle el 1938, amb guió de James M. Cain i John Howard Lawson, amb Madeleine Carroll, Henry Fonda i Leo Carrillo. La pel·lícula és una de les expressions de la simpatia amb la causa republicana espanyola que s'havia estès entre els ambients del cinema de Hollywood i que després fou utilitzada com evidències de la infiltració comunista en la industria del cinema nordamericana. Això no vol dir que fos fàcil estrenar aquesta pel.lícula, just per l'oposició d'associacions sobre tot catòliques que s'hi van oposar. Dels que hi van col·laborar amb la pel·lícula,  John Howard Lawson va ser un dels guionistes de cinema que més escarni va patir per part de la persecució maccarthysta i que va fer que acabés a presó. En Dieterle va haver d'exiliar-se al final, després d'haver fer aquesta meravella que es deia "Jennie", una de les pelis favorites de Buñuel i meva.

He vist que no hi havia la versió doblada a l'espanyol de la pel·lícula i l'he penjat a youtube.com/edit?ns=1&video_id=6SCD-9eLSyQ.


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